La entrada es la parte del precio de la vivienda que no cubre la hipoteca. Los bancos ofrecen habitualmente una financiación hasta el 80% del valor de tasación de la vivienda, por lo que debes aportar el 20% restante con tus ahorros.
Esta aportación funciona como garantía para la entidad: demuestra tu capacidad de ahorro y reduce el riesgo de la operación. Por eso, la entrada es un requisito inevitable cuando quieres comprar un piso, tanto si va a ser tu vivienda habitual como una segunda residencia.
El estándar es el 20% del precio de la vivienda, aunque el porcentaje que necesitas puede variar según tu perfil financiero. Si el banco te ve como un cliente solvente —con ingresos estables y buen historial— es posible que te ofrezca condiciones algo más flexibles.
Un matiz importante: no es lo mismo el precio del inmueble (lo que pagas al vendedor) que el valor de tasación de la vivienda (lo que un tasador homologado considera que vale). El banco calcula el 80% del precio de tasación de la vivienda.
Para saber cuánto dinero se necesita para la entrada de un piso, parte del precio del inmueble y calcula el 20%. Ese es el ahorro mínimo que debes tener reservado solo para la entrada. Por norma general, cuánto suele ser la entrada de un piso depende directamente del precio: cuanto más caro sea, mayor será la cantidad que tendrás que aportar.
Dicho de otra forma, si te preguntas cuánto hay que dar de entrada para un piso, la referencia sigue siendo ese 20% del precio de compra, al que después habrá que añadir los gastos de la operación.
Una ventaja de comprar obra nueva sobre plano es que la entrada no se paga de golpe. Vas abonando esa aportación en varios pagos a lo largo de la construcción, lo que te permite organizar mejor tu ahorro y llegar a la firma con el esfuerzo ya repartido en el tiempo.
El cálculo es sencillo: Precio de la vivienda x 0,20 = Entrada necesaria.
Para una vivienda de 200.000 €, la entrada sería:
200.000 € x 0,20 = 40.000 €
Es decir, necesitarías 40.000 € de entrada y el banco financiaría los 160.000 € restantes. A esta cifra tendrás que sumar los gastos que vemos a continuación.
Además de la entrada, debes contar con ahorro para los gastos adicionales de la compraventa: impuestos, notaría, gestoría y registro de la propiedad. Estos gastos asociados suelen suponer entre un 10% y un 12% extra sobre el precio de la vivienda.
Sumando la entrada y los gastos, el ahorro real que necesitas para comprar una casa se sitúa en torno al 30-35% del precio total.
Es una duda muy habitual. Conseguir comprar una vivienda sin entrada es difícil, pero no imposible. Existen casos concretos —viviendas procedentes del propio banco, tasaciones muy favorables o perfiles jóvenes con ingresos estables— que pueden acceder a condiciones distintas. Eso sí, siempre bajo el análisis de riesgo de la entidad, que estudiará tu solvencia con más detalle.
Recurrir a préstamos personales para la entrada de un piso es una opción que conviene analizar con cautela. Al pedir financiación externa para cubrir la entrada aumentas tu cuota mensual total y tu nivel de endeudamiento, lo que puede dificultar la aprobación de la hipoteca principal, ya que el banco valora que el conjunto de tus deudas no supere un porcentaje razonable de tus ingresos.
Si te planteas esta vía, antes de decidir revisa cómo afecta combinar ambos productos en este artículo sobre pedir una hipoteca teniendo un préstamo personal.
Existen ayudas públicas que facilitan reunir la entrada para comprar tu primera vivienda. A nivel estatal destaca la línea de avales del ICO, que respalda parte del préstamo para que jóvenes y familias puedan acceder a una mayor financiación sin disponer del 20% completo.
A esto se suman las ayudas de cada comunidad autónoma, con programas propios de subvención o aval para menores de una determinada edad. Antes de comprar, consulta las condiciones vigentes en tu zona, ya que los requisitos de edad, ingresos y precio máximo de la vivienda cambian de un territorio a otro.
Una buena planificación financiera es lo que marca la diferencia antes de iniciar el proceso de compra. Cuanto antes empieces a organizar tu ahorro y a conocer tu capacidad real, con más tranquilidad afrontarás cada paso hasta la firma.
Para calcular la entrada de un piso a tu medida, empieza por definir un presupuesto mensual realista y fija cuánto puedes destinar al ahorro cada mes. A partir de ahí:
¿Cuándo se paga la entrada de un piso?
El primer desembolso se realiza al firmar el contrato de arras o de reserva, cuando entregas una señal (habitualmente entre el 5% y el 10% del precio) para reservar la vivienda. El resto de la entrada se abona en la firma de la escritura ante notario. En la obra nueva sobre plano, en cambio, la entrada se va pagando por fases durante la construcción.
¿Qué bancos te dan el 100% de la hipoteca?
Las hipotecas al 100% son excepcionales y dependen del perfil del cliente y de cada entidad. Suelen darse en viviendas del propio banco, con avales adicionales o a través de programas públicos como los avales del ICO para jóvenes. Más que buscar un banco concreto, lo determinante es tu solvencia y las garantías que puedas aportar.
¿Influye la entrada en la cuota mensual de la hipoteca?
Sí, y de forma directa. Cuanta más entrada aportes, menor será el importe que necesitas financiar y, por tanto, más baja será tu cuota mensual y los intereses que pagarás a lo largo de la vida del préstamo. Aportar algo más del 20% inicial puede aliviar tu presupuesto mes a mes.
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