Una plaza de garaje, como cualquier inmueble, está sujeta a varios tributos desde el momento de la compra. Los principales son el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), que se paga cada año, y la imputación de rentas en el IRPF si la plaza no está vinculada a la vivienda habitual y permanece a disposición del propietario sin generar ingresos. Si se alquila o se vende, entran en juego otros impuestos que detallamos más adelante.
Las plazas de garaje sí pagan IBI. Es un impuesto municipal que grava la titularidad del inmueble y se calcula aplicando el tipo impositivo fijado por cada ayuntamiento sobre el valor catastral de la plaza. El importe varía según el municipio y el valor catastral asignado, pero en muchos casos se sitúa en torno a los 150 euros al año para plazas de valor catastral medio.
Si quieres saber cuánto pagas de IBI por tu garaje, puedes consultar el recibo anual del ayuntamiento o acceder al valor catastral a través de la Sede Electrónica del Catastro. Cuando la plaza forma parte del mismo edificio o complejo inmobiliario que la vivienda y está vinculada a ella en escritura, puede aparecer en el mismo recibo del IBI o en uno separado según el municipio.
Sí. La compra debe formalizarse ante notario e inscribirse en el Registro de la Propiedad. A efectos fiscales, el impuesto aplicable depende de cómo se adquiera la plaza:
Estos gastos no son deducibles en el IRPF salvo que la plaza se destine a actividad económica o alquiler.
Si la plaza se adquirió conjuntamente con la vivienda habitual y se encuentra en el mismo edificio o complejo, tributa de forma conjunta con ella a efectos prácticos. El garaje vinculado a la vivienda habitual no genera imputación de rentas inmobiliarias en el IRPF, ya que Hacienda lo considera un anexo del inmueble principal y no una propiedad independiente a disposición del propietario.
Cuando la plaza de parking no está vinculada a la vivienda habitual —bien porque se compró por separado, bien porque se trata de una segunda propiedad— el propietario debe incluir en su declaración de la renta una imputación de renta inmobiliaria. El importe se calcula aplicando:
Esta renta ficticia se suma a la base general del IRPF y tributa según el tipo marginal del contribuyente, aunque no se haya cobrado nada por la plaza.
Sí, es obligatorio. Los ingresos por el alquiler de una plaza de garaje tributan como rendimientos del capital inmobiliario en el IRPF, independientemente del importe. No existe un mínimo exento: cualquier cantidad cobrada debe incluirse en la declaración de la renta. A diferencia del alquiler de vivienda habitual, el alquiler de garaje no tiene reducción aplicable sobre el rendimiento neto.
El tratamiento fiscal varía según si la plaza se alquila de forma independiente o vinculada a una vivienda:
| Situación | IVA | IRPF |
|---|---|---|
| Alquiler de plaza de garaje independiente | 21% (sujeto y no exento) | Rendimiento del capital inmobiliario |
| Alquiler de plaza junto con vivienda habitual al mismo arrendatario | Exento | Rendimiento del capital inmobiliario |
| Alquiler por empresa o autónomo para su actividad | 21% | Rendimiento de actividad económica |
Cuando el alquiler de una plaza de garaje va ligado al alquiler de una vivienda y ambos contratos son con el mismo inquilino, la plaza queda exenta de IVA al considerarse un servicio accesorio al arrendamiento residencial. Puedes consultar los criterios de la Agencia Tributaria para cada supuesto.
Al vender una plaza, el propietario debe hacer frente a dos tributos:
La ganancia es la diferencia entre el valor de transmisión —precio de venta menos gastos e impuestos asociados a la venta— y el valor de adquisición —precio de compra más los gastos e impuestos que se pagaron en su momento. Si el resultado es positivo, tributa en la base del ahorro del IRPF a tipos que van del 19% al 28% según el importe de la ganancia. Si es negativo, genera una pérdida patrimonial que puede compensarse con otras ganancias del mismo ejercicio.
¿Cuánto se paga a Hacienda por una plaza de garaje?
Depende del uso que le des. Si la plaza está vacía y es independiente de tu vivienda habitual, pagas IRPF sobre la renta imputada: entre el 1,1% y el 2% del valor catastral, según cuándo fue revisado. Si la alquilas, los ingresos tributan como rendimientos del capital inmobiliario. Y si la vendes con ganancia, esa diferencia tributa en la base del ahorro del IRPF entre el 19% y el 28%.
¿Qué impuestos paga una plaza de garaje de segunda mano?
El comprador debe liquidar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), cuyo tipo varía según la comunidad autónoma —habitualmente entre el 6% y el 10% del precio de compra—. También hay que abonar los gastos de notaría y Registro de la Propiedad. No se aplica IVA en la compra de segunda mano.
¿Cómo se declara un garaje como vivienda habitual en el IRPF?
La plaza de garaje no puede declararse como vivienda habitual en sí misma, pero sí puede quedar exenta de imputación de rentas si está vinculada a la vivienda habitual del propietario y fue adquirida en la misma operación o escriturada como anexo. En ese caso, Hacienda la trata como parte integrante de la vivienda principal y no genera renta imputada adicional. Si tienes dudas sobre cómo está registrada tu plaza, puedes verificarlo en la escritura de compraventa o consultarlo con un asesor fiscal.
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