Qué es la cédula de habitabilidad


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Cuando compras, vendes o alquilas una casa aparecen documentos que hasta ese momento no habías necesitado. Uno de ellos es la cédula de habitabilidad, un papel que puede frenar una firma en notaría o retrasar el alta de la luz si no lo tienes a mano.
Mundo inmobiliario
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¿Qué es la cédula de habitabilidad?
¿Para qué sirve la cédula de habitabilidad?
¿Se puede escriturar sin cédula de habitabilidad?
¿Se puede solicitar una hipoteca sin cédula de habitabilidad?
¿Es posible empadronarse sin cédula de habitabilidad?
Requisitos para obtener la cédula de habitabilidad
¿Cómo saber si un piso tiene cédula de habitabilidad?
Cómo conseguir la cédula de habitabilidad
¿Cuánto cuesta una cédula de habitabilidad?
¿Cómo renovar la cédula de habitabilidad?
Preguntas frecuentes

En esta guía te explicamos qué es la cédula de habitabilidad, para qué sirve, en qué comunidades sigue siendo obligatoria, cómo consultar si tu vivienda la tiene, cuánto cuesta y qué hacer si te has quedado sin ella.
 

¿Qué es la cédula de habitabilidad?


La cédula de habitabilidad es un documento administrativo que acredita que una vivienda cumple los requisitos mínimos de habitabilidad, salubridad y solidez exigidos por la normativa para ser destinada a residencia de personas.

No dice nada sobre la propiedad ni sobre las cargas del inmueble: eso corresponde al Registro de la Propiedad. Lo que certifica es que la casa es apta para vivir en ella: que tiene la superficie mínima, las estancias imprescindibles, ventilación e iluminación suficientes y las instalaciones básicas en condiciones.

La emite la administración autonómica a partir del certificado de un técnico competente (arquitecto o arquitecto técnico/aparejador), y en ella figuran la dirección de la vivienda, su superficie útil, las habitaciones, el número máximo de ocupantes, el número de cédula y su fecha de caducidad.

Existen tres tipos de cédulas:

  • Primera ocupación: para viviendas de obra nueva.
  • Primera ocupación de rehabilitación: para inmuebles que han sido rehabilitados o han cambiado de uso.
  • Segunda ocupación: para viviendas ya existentes que renuevan el documento.

Un punto que conviene aclarar desde el principio: no es obligatoria en toda España. Varias comunidades autónomas la han suprimido y la han sustituido por la licencia de primera ocupación, la declaración responsable o el informe técnico municipal. Sigue vigente, entre otras, en Cataluña, Baleares, Canarias, Murcia, Navarra, La Rioja, Extremadura y Asturias (esta última, solo para segundas y posteriores ocupaciones). En Madrid, Andalucía, Comunidad Valenciana, Galicia, País Vasco, Aragón, Cantabria, Castilla y León y Castilla-La Mancha ya no se tramita como tal.
 

¿Para qué sirve la cédula de habitabilidad?


En las comunidades donde se exige, la cédula funciona como llave administrativa de la vivienda. Sin ella hay tres cosas que se complican:

  • Dar de alta los suministros. Las compañías de agua, luz y gas la piden para contratar un nuevo punto de suministro. Es el motivo más habitual por el que la gente descubre que no la tiene.
  • Vender o alquilar. Si vas a vender una vivienda, el notario reclama la cédula antes de firmar; en un alquiler, el propietario debe entregar copia al inquilino.
  • Registrar la vivienda como alojamiento turístico, cuando la normativa autonómica lo contempla.

También sirve como garantía para quien va a comprar una vivienda: si el inmueble tiene cédula en vigor, sabes que la vivienda cumple unas condiciones mínimas verificadas por un técnico y validadas por la administración.
 

¿Se puede escriturar sin cédula de habitabilidad?


Sí, se puede escriturar sin cédula de habitabilidad, pero con matices importantes.

En las comunidades donde el documento es obligatorio, el notario está obligado a solicitarlo y a advertir de su ausencia. La operación puede cerrarse igualmente si el comprador renuncia expresamente a la entrega de la cédula y así se hace constar en la escritura. Es decir: la falta de cédula no anula la compraventa, pero traslada el problema al comprador.

¿Qué riesgos asume quien firma sin ella?

  • No podrá contratar los suministros a su nombre hasta obtenerla.
  • Tendrá que asumir el coste del trámite y, si la vivienda no cumple, el de las obras necesarias para regularizar la situación.
  • Puede encontrarse con que el inmueble no sea legalizable, algo frecuente en construcciones fuera de ordenación o en locales convertidos en vivienda sin licencia.
     

¿Se puede solicitar una hipoteca sin cédula de habitabilidad?


Aquí conviene separar dos cosas: la situación legal de la vivienda y la viabilidad de la financiación.

Ningún banco tiene la obligación legal de exigir la cédula para conceder un préstamo. Lo que valora la entidad es tu solvencia y, sobre todo, la tasación del inmueble. El problema es que ese informe de tasación sí refleja el estado y la legalidad de la vivienda: si el tasador detecta que no reúne condiciones de habitabilidad, el valor baja o el inmueble se declara no financiable.

En la práctica, conseguir una hipoteca sin cédula de habitabilidad es posible en las comunidades donde el documento no se exige y en operaciones donde la tasación no plantea problemas. En cambio, en Cataluña, Baleares o Canarias, muchas entidades no llegan a formalizar el préstamo hasta que el vendedor aporta el documento, precisamente porque el notario va a advertir de su ausencia en la firma.
 

¿Es posible empadronarse sin cédula de habitabilidad?


Sí. Empadronarse sin cédula de habitabilidad es posible, porque el padrón municipal acredita dónde resides, no si la vivienda es legal.

Dicho esto, el criterio depende de cada ayuntamiento. Algunos consistorios la solicitan como documento acreditativo del domicilio y otros aceptan alternativas:

  • Contrato de alquiler o escritura de compraventa.
  • Última factura de un suministro a tu nombre.
  • Autorización firmada del propietario o del titular del padrón, junto con su DNI.
  • Informe de los servicios sociales o acta de residencia efectiva, en casos excepcionales.

Lo más práctico es llamar antes al ayuntamiento y preguntar qué documentación admite, porque la lista varía bastante de un municipio a otro.

Infografía sobre la cédula de habitabilidad
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Requisitos para obtener la cédula de habitabilidad


Los requisitos de la cédula de habitabilidad los fija cada comunidad autónoma, así que las cifras cambian según dónde esté el inmueble. Tomando como referencia el Decreto 141/2012 de Cataluña, uno de los más detallados, una vivienda de segunda ocupación debe cumplir condiciones como estas:

  • Superficie útil mínima de 36 m², o 20 m² en el caso de estudios y viviendas anteriores a la normativa vigente.
  • Altura libre mínima de 2,50 metros en las estancias principales.
  • Contar con estancia-comedor-cocina y una cámara higiénica completa (lavabo, inodoro y ducha o bañera).
  • Ventilación e iluminación natural directa en dormitorios y sala de estar, y ventilación en cocina y baño.
  • Acceso directo desde la vía pública o desde un espacio común del edificio.
  • Instalaciones de agua, electricidad y evacuación en funcionamiento y conectadas a las redes municipales.
  • Ausencia de humedades, filtraciones o deficiencias estructurales que comprometan la seguridad.

Si la vivienda no cumple alguno de estos puntos, el técnico lo indicará en su informe y tendrás que ejecutar las obras necesarias antes de volver a solicitarla.
 

¿Cómo saber si un piso tiene cédula de habitabilidad?


Para hacer la consulta de la cédula de habitabilidad de un inmueble tienes tres vías:

  • Pregunta al propietario o a la promotora. Es el camino más rápido: la cédula original suele estar en la carpeta de la escritura.
  • Consulta el portal de tu comunidad autónoma. En Cataluña, la Agència de l’Habitatge dispone de un buscador de cédulas público donde puedes buscar cédulas de habitabilidad introduciendo la dirección o la referencia catastral de la vivienda. Otras comunidades ofrecen servicios equivalentes en su sede electrónica, como el Principado de Asturias o el Ayuntamiento de Barcelona para los trámites de su municipio.
  • Solicita un duplicado. Si consta emitida pero no encuentras el papel, puedes pedir una copia de la cédula de habitabilidad en la oficina de vivienda correspondiente.

Si no sabes la referencia catastral del inmueble, la encontrarás en el recibo del IBI o en la Sede Electrónica del Catastro, buscando por dirección.
 

Cómo conseguir la cédula de habitabilidad


El procedimiento para saber cómo conseguir la cédula de habitabilidad depende de si la vivienda es nueva o ya existente.

Vivienda de obra nueva. El trámite lo gestiona la promotora al terminar la construcción, junto con la licencia de primera ocupación que concede el ayuntamiento. Cuando compras a un promotor, recibes el documento con las llaves: no tienes que hacer nada.

Vivienda existente (segunda ocupación). Aquí el trámite es tuyo y sigue estos pasos:

  • Contrata a un técnico competente (arquitecto o aparejador) para que visite la vivienda.
  • Visita e inspección: comprueba superficies, alturas, ventilación e instalaciones, y toma medidas.
  • Emisión del certificado de habitabilidad, visado por el colegio profesional cuando la comunidad lo exige.
  • Presentación de la solicitud ante el organismo autonómico de vivienda, con el certificado, la escritura o nota simple, el DNI y el justificante del pago de la tasa.
  • Resolución y entrega. Los plazos oscilan entre unas semanas y tres meses según la comunidad y la carga de trabajo de la oficina.
     

¿Cuánto cuesta una cédula de habitabilidad?


Cuánto cuesta una cédula de habitabilidad depende de dos partidas: la tasa administrativa que fija cada comunidad autónoma y los honorarios del técnico que emite el certificado. A esto se suma, en algunos casos, el visado colegial.

Como referencia orientativa, el precio de la cédula de habitabilidad se mueve en estas horquillas:

Concepto Coste orientativo Quién lo cobra
Tasa administrativa autonómica 15 - 55 € Comunidad autónoma
Honorarios del técnico (piso) 80 - 180 € Arquitecto o aparejador
Honorarios del técnico (unifamiliar) 150 - 300 € Arquitecto o aparejador
Visado colegial (cuando aplica) 20 - 60 € Colegio profesional
Total habitual en un piso 120 - 250 €


Son importes de mercado, no tarifas oficiales: varían según la comunidad, el tamaño de la vivienda y la distancia que deba recorrer el técnico. Si la inspección detecta deficiencias, habrá que sumar el coste de las obras de adecuación, que puede ir desde unos cientos de euros por una revisión eléctrica hasta varios miles si hay que intervenir en ventilación o humedades.
 

¿Cómo renovar la cédula de habitabilidad?


La cédula caduca. La vigencia depende de la comunidad y del tipo de documento: en Cataluña, por ejemplo, las de primera ocupación duran 25 años y las de segunda ocupación y rehabilitación, 15 años; en Baleares y Extremadura el plazo general es de 10 años, y en Canarias no caduca.

Para renovar la cédula de habitabilidad el proceso es idéntico al de una segunda ocupación: contratar al técnico, obtener un nuevo certificado y presentarlo ante el organismo autonómico. No es un trámite automático, porque la vivienda debe volver a cumplir los requisitos vigentes en el momento de la solicitud.

Si el documento sigue en vigor pero has perdido el original, no necesitas repetir todo el proceso: basta con pedir un duplicado de la cédula en la oficina de vivienda, aportando el número de cédula o la referencia catastral. Suele resolverse en pocos días y con una tasa reducida.

Si estás valorando comprar una vivienda y quieres evitar sorpresas, la obra nueva te lo pone fácil: se entrega con toda la documentación técnica y administrativa en regla desde el primer día.
 

Preguntas frecuentes

¿Me han vendido una casa sin cédula de habitabilidad?

Si te han vendido una casa sin cédula de habitabilidad y no renunciaste expresamente a ella en la escritura, puedes reclamar al vendedor que la tramite o que asuma su coste, e incluso el de las obras necesarias si la vivienda no cumple los requisitos. El plazo general para reclamar por vicios ocultos es de seis meses desde la entrega, aunque en supuestos de incumplimiento contractual el plazo se amplía. Si has comprado una casa en esta situación, lo primero es pedir a un técnico que evalúe si el inmueble es legalizable; a partir de ahí podrás decidir si negocias con el vendedor o acudes a la vía judicial.

¿Qué pasa si no tienes la cédula de habitabilidad?

La falta de cédula no te impide seguir viviendo en la casa, pero sí bloquea gestiones concretas: no podrás contratar suministros nuevos, tendrás dificultades para vender o alquilar el inmueble en las comunidades donde se exige y el notario dejará constancia de su ausencia en la escritura. En algunos casos también puede acarrear sanción administrativa si se alquila una vivienda sin el documento en vigor.

¿Cuántos metros son necesarios para la cédula de habitabilidad?

Depende de la normativa autonómica y del año de construcción del inmueble. Como referencia, en Cataluña se exige una superficie útil mínima de 36 m² para vivienda, que baja a 20 m² en estudios y en inmuebles anteriores a la normativa actual, siempre con una altura libre de 2,50 metros en las estancias principales. Antes de iniciar el trámite, comprueba las cifras exactas de tu comunidad, porque una vivienda que cumple en un territorio puede no hacerlo en otro.

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